Kubu Island

Baobabs en el salar: Kubu Island

Kubu Island es un lugar mágico, uno de lo más espectaculares y místicos que he tenido la oportunidad de presenciar en mi vida. Se trata de una islote de roca situado en medio de los salares de Makgagikgadi; como un oasis repleto de baobabs en la mismísima luna.

Botswana es el país más sorprendente en el que he estado, un país sin mar ni montañas, que te deja sin aliento a cada segundo con sus maravillas. Kubu Island es una de esas maravillas, cuesta llegar hasta allí, pero la satisfacción al encontrarte con el islote repleto de baobabs es indescriptible. Llegamos por la mañana y estuvimos allí hasta el atardecer, solos, no vimos ni una sola persona, ni turistas ni locales.

Non Gogoa Han Zangoa Baobabs

El salar fue un lago repleto de vida hasta hace 10.000 años. Hoy en día la piedra pulida, el guano fosilizado sobre las rocas y el lecho salino perfectamente llano son los únicos testigos de aquella época.

La claridad del sol es cegadora y el calor intenso, sólo aliviado por las intermitentes rachas de viento. Es fácil perder la noción del tiempo, lo único que cambia es la posición del sol, el resto permanece inmóvil, en silencio, la presencia de los baobabs es imponente, grandes moles milenarias, algunos llevan ahí desde antes de que Jesucristo naciera. Sólo algunas lagartijas y aves comparten Kubu con los árboles. En resumidas cuentas, una pasada.

Pudimos subirnos a algunos baobabs para deleitarnos con la vista sobre el salar desde las alturas, también vimos la cueva sagrada a la que acuden los lugareños para rendir homenaje a sus ancestros y llevarles ofrendas, pero lo realmente trascendental es invisible a los ojos: la energía del lugar te hace vibrar.

Baobab Pan

Kubu Island Panoramic View

Cómo llegar a Kubu

La verdad es que me da hasta pena descubrir la localización de este emplazamiento único, sería una enorme pena que se convirtiese en un punto turístico al uso. Si vas, respétalo, no dejes nada allí, ni te lleves nada del lugar, intentemos preservar la esencia, la magia del lugar.

En la carretera de Nata a Maun, a 20 kilómetros de Nata, en la parte izquierda, al borde de la maleza, se ve un mojón verde que reza “KUBU”. En ese punto comienza una ruta fuera de pista de 91 kilómetros que termina en el salar en el que se encuentra Kubu Island. El camino se bifurca en varios puntos, y no existe señalización alguna, así que es necesario tirar de intuición, orientación, o disponer de la app maps.me, que es básicamente un sistema GPS offline para smartphones.

Baobab coche

Kubu Pan

Dónde alojarse

En la orilla del islote hay un campamento comunitario gestionado por la gente de las aldeas colindantes (apenas hay 3-4 aldeas con 4-5 chozas cada una en los 91 kilómetros de camino, el lugar está vacío, tened en cuenta que Botswana tiene el tamaño de Francia y tan sólo 2 millones de habitantes), pero es muy caro, cuesta 20-25 euros por persona, tienes que tener tu propia tienda de campaña y no hay agua corriente, la única infraestructura existente son unas letrinas. Nosotros nos quedamos en el Makgadikgadi Adventure Camp (donde estuvimos solos también), a 19 kilómetros de Kubu Island, justo frente a la barrera veterinaria, donde la pista se bifurca y puedes tirar para Kubu o para Gweta: 8€/persona (90 pulas).

Aldea Botswana