Lagoa do Fogo

Cómo ver la isla de São Miguel en 2 días

São Miguel es la isla más grande y poblada de las Azores, lo cuál no empaña su exuberante belleza. Situada en el Atlántico, a más de 1.000 kilómetros al oeste de la Península Ibérica, es uno de esos lugares que enamora a biólogos, geólogos y todo tipo de amantes de la naturaleza.

Fuimos a las Azores a visitar a una amiga que estaba de Erasmus allí. Un lugar desconocido, al que nunca pensé que iría: y me sorprendió gratamente. Hicimos el viaje en febrero y, aunque por la noche refrescaba, y pese a que la humedad era del 100% (un pasote, había gotitas de agua en las paredes…) la temperatura era templada en general.

Nuestra amiga ya llevaba varios meses en la isla y conocía al dedillo cada recoveco de São Miguel, así que lo preparó todo para que en tan solo dos días pudiésemos experimentar todo lo que la isla ofrece: una experiencia 100% Azores.

Día 1

Salimos de Ponta Delgada, la capital de São Miguel, donde vivía nuestra amiga, y pusimos rumbo al nordeste. El primer día vimos toda la mitad este de la isla.

  • Campos de té: las Islas Azores son famosas por el té, o “chá” como se dice en portugués. Visitamos la fábrica de té Chá Gorreana, vimos la maquinaria que emplean para el procesado y probamos el té.

    Campos de té

    Campos de té

  • Cascadas de Ribeira dos Caldeirões: están al borde de la carretera, así que se accede sin ningún problema. Fue el primer lugar impactante que vimos en la isla.
    Cascada grande

    Cascada grande

    Ribeira dos Calderoes

    Ribeira dos Caldeiroes

  • Sendero hacia las cascadas

    Sendero hacia las cascadas

  • Los acantilados del nordeste y el Miradouro do Nascente: siguiendo por la carretera pudimos ver los altos acantilados que mueren en el mar, y paramos en un merendero para comer, disfrutar de las vistas y hacer unas fotos. El lugar estaba infestado de gatos… en serio, infestadísimo, pero debe de ser uno de los mejores sitios si se quiere disfrutar de un bonito amanecer.

    Acantilados del noreste

    Acantilados del noreste

  • Cascada, calderas y Lagoa das Furnas: desde el mirador tiramos hacia el sur por la costa, pasando por Povoação hasta llegar a un rincón escondido cerca de la Lagoa das Furnas. Para llegar a la cascada hay que darse un paseíto por lo salvaje, que te va ambientando para el colofón final que es la gran cascada. Acto seguido fuimos a ver las calderas (agujeros en el suelo en los que cocinan comida aprovechando el calor de la tierra) y dimos un pequeño paseo alrededor del lago, que debe de ser el “vertedero” de la isla, por eso el baño está prohibido.
    Furnas

    Furnas

    Cascada de Furnas

    Cascada de Furnas

  • Parque Terra Nostra y baño termal: para terminar el día, fuimos al parque botánico Terra Nostra, donde hicimos infinidad de fotos antes de darnos un baño en las ferrosas aguas termales de la fuente situada en el corazón del jardín botánico. Mi bañador no ha recobrado su color desde aquel día…
    Aguas termales del jardín

    Aguas termales del jardín

    Jardín botánico Terra Nostra

    Jardín botánico Terra Nostra

Día 2

Tras haber cubierto la mitad este de la isla en sólo un día, la segunda jornada le dimos caña a la parte oeste de São Miguel.

  • Lagoa do Fogo: se trata de la atracción principal de la isla. Es un cráter volcánico que se ha llenado de agua, creando un precioso lago en altura.

    Lagoa do Fogo

    Lagoa do Fogo

  • Caldera Velha: de camino a Ribeira Grande hicimos un alto en el camino para darnos un baño en las cálidas aguas de Caldera Velha. También recibimos una charla informativa sobre São Miguel en el centro de información.

    Caldera Velha

    Caldera Velha

  • Lagoa do Canario y miradores: Antes de llegar a Sete Cidades paramos a comer en un merendero del bosque para, seguido, subir a un mirador desde el cual pudimos disfrutar de las espectaculares vistas a la Lagoa Azul, Lagoa Verde y Lagoa do Santiago. También hicimos un pequeño recorrido alrededor de un cráter desde el cuál se podía ver todo São Miguel.
    Lagoa do Canario

    Lagoa do Canario

    Mirador Sao Miguel

  • Miradouro do Rei: bajamos hacia Sete Cidades y nos volvimos a parar para admirar las vistas desde otro ángulo. Justo donde dejamos el coche había un hotel abandonado que por un lado tenía vistas al mar y por el otro vistas a los lagos.

    Las Lagoas y Sete Cidades desde el Miradouro do Rey

    Las Lagoas y Sete Cidades desde el Miradouro do Rei

  • Sete Cidades: llegamos a Sete Cidades para ver los lagos desde abajo y hacernos unas fotos. La verdad es que los últimos tres puntos que he narrado están relacionados con estos lagos, pero de verdad que merece la pena pararse tantas veces y verlos desde tantos ángulos diferentes, como queda demostrado en las fotos.

    El lago desde Sete Cidades

    El lago desde Sete Cidades

  • Ferrarias: se encuentra en el extremo oeste de la isla, y es un entorno 100% volcánico. Lo atractivo del lugar, aparte de las puestas de sol, son las fuentes termales naturales que surgen del mar. Llegamos aquí por la tarde, y yo aproveché para darme un baño reparador.

    Bañito en Ferrarias

    Bañito en Ferrarias

  • Mosteiros: nuestra travesía termino en un mirador de Mosteiros, al noroeste de la isla, desde donde presenciamos el atardecer.

¿Qué hacer de noche?

Nosotros llegábamos muy cansados a casa cada noche, aun así, un día aprovechamos para ver las Portas da Cidade de Ponta Delgada iluminadas y tomar una cerveza en el puerto deportivo, y otro día fuimos a Ribeira Grande a cenar una bifana. De todas formas, en caso de querer liarla parda, debe de haber varios bares en el centro de Ponta Delgada donde uno puede acudir a desinhibirse un poco.

Portas da Cidade

Portas da Cidade

Conclusiones

Siempre renta ir a visitar a amig@s a otros países, porque como eres el invitado te tratan como a un rey, te ahorras el alojamiento y muchas veces la comida, además, te organizan todo el viaje para que veas eso que no sale en las guías turísticas, y porque el anfitrión se queda con la sensación de “qué majo que ha venido a visitarme”: todo son ventajas 😀

Nota: hay unas galletas que se fabrican en São Miguel que son total y absolutamente adictivas. Se llaman “Mulata” y amenazan con destruir tu dieta.

Nota2: saliendo desde Bilbao tuvimos que hacer escala en Lisboa para llegar a Ponta Delgada, lo cual fue suficiente trayecto para que Sata (la única aerolínea que opera en las Islas Azores) perdiera la maleta de un puñado de pasajeros.