Non Gogoa Han Zangoa Skeleton Coast

Cruzar la Skeleton Coast en todoterreno

La Costa de los Esqueletos comprende toda la zona costera de la mitad norte de Namibia. Dado que es un lugar realmente inhóspito que está casi totalmente deshabitado; no hay tiendas, ni gasolineras, ni ningún tipo de señal de vida humana en cientos y cientos de kilómetros. Por algo los bosquimanos llamaban a esta costa “la tierra que Dios creo enfadado”.

Por tierra, sólo se puede acceder a la Costa de los Esqueletos a través de un desierto caliente y árido, la costa, está casi siempre cubierta de una densa niebla, fruto de la fría corriente de Benguela que recorre la costa, lo cual, aunque le da un toque fantasmagórico y crea unas corrientes y olas que imposibilitan el atraque de los barcos en tierra firme, trae la suficiente humedad para que unos pocos animales y plantas puedan sobrevivir. Por su parte, los vientos soplan desde la tierra hacia el mar, llevando grandes cantidades de arena al océano, y es la combinación de estos dos factores la que propicia que el mar esté lleno de nutrientes, y por ende, de vida.

El nombre le viene al dedillo a este lugar, toda la zona está minada de esqueletos de animales muertos y barcos varados.

Skeleton Coast Gate

Flora y fauna

Pese a lo inhóspito del lugar, hay vida. Como hemos comentado, el mar está lleno de nutrientes por la mezcla de las aguas frías de la corriente de Benguela y la arena que el viento trae del desierto, lo que convierte la Costa de los Esqueletos en un caladero de peces muy importante para los humanos… y para mamíferos y aves marinas como las focas y los cormoranes. Hay tantos animales, que la costa está llena de cadáveres de foca y cormorán, lo cual es una gran suerte para animales oportunistas como los chacales y las hienas. También se pueden encontrar flamencos en las zonas de agua poco profundas y protegidas del viento.

Nosotros pudimos ver un montón de focas y cormoranes (tanto vivimos como muertos), y aunque no vimos chacales ni hienas, la arena está plagada de huellas de cánido, y esqueletos de animal limpios. El punto mejor punto y la mejor fecha para ver focas es Cape Cross en noviembre-diciembre, hay una cantidad loca de focas dando a luz.

Flamenco Namibia

En cuanto a la flora, apenas hay nada. Lo más destacable es la welwitschiaceae, endémica del Desierto del Namib, una planta desértica de lento crecimiento que sólo genera dos hojas en toda su vida, y que puede llegar a vivir más de 1000 años, incluso 2000. Se cree que la planta absorbe el agua a través de estructuras peculiares en sus hojas que le sirven para aprovechar el rocío nocturno del desierto. El Dr. Friedrich Welwitsch la descubrió en 1860, se considera una de las plantas más raras que existen y es bastante apreciada por los coleccionistas. Está en peligro.

Welwitschiaceae

Conducción 4×4

¡Diversión total! La parte norte de la Costa de los Esqueletos está considerada “zona intangible”, y hay una pista de tierra y piedras por la que se ha de conducir. Una vez pasada pasada esa zona, que se prolonga por 143 kilómetros (desde la Springbokwater Gate hasta la Huab Gate), la diversión comienza: se puede conducir por las dunas, la playa, los salares, las rocas, etc. En vez de explicarlo con palabras, os dejo un video.

¡OJO! Muy importante llevar el depósito lleno o un tanque extra de combustible, que no hay gasolineras en 438 kilómetros, y si quieres hacer algo de conducción todoterreno el consumo del coche puede ser muy alto.

Puntos de interés

  • Vieja Mina de Diamantes Toscanini: se trata de una mina abandonada. Anduvimos explorando todos los recovecos de las ruinas, y aunque no tuvimos la suerte de encontrar ningún diamante, nos lo pasamos muy bien haciendo el canelo.

  • Antiguo Pozo Petrolífero: lo mismo, una plataforma petrolífera abandonada en medio de la nada. Nos recordó al mundo post apocalíptico que se muestra en la película Mad Max, y no pudimos evitar hacer una parodia 😀

  • Embarcaciones encalladas: un montón de barcos que se quedaron atrapados en la Costa de los Esqueletos. Hay grandes historias, como por ejemplo la de un gran navío que encalló en 1909. Para rescatar a este barco se envió una embarcación auxiliar que también se quedó atrapada entre las piedras, después mandaron un avión para rescatar a los tripulantes, pero el avión nunca pudo despegar porque se lo tragó la arena, y al final tuvieron que mandar un convoy de camiones que necesitó dos semanas para llegar hasta el punto del accidente por tierra y volver con la tripulación. El último gran barco encalló hace 7 años. Muchos de los barcos están hoy en día lejos del mar, algunos hasta a 1 kilómetro tierra adentro, y es que la costa le está ganando metros al mar, gracias a los vientos que soplan desde el interior y arrastran la arena del desierto. Lo malo para los visitantes es que la erosión creada por el viento y la arena está engullendo los roñosos esqueletos de estas bestias de hierro.
  • Lago salado rosa: lo encontramos por casualidad, y nos quedamos realmente sorprendidos por su color y la forma perfectamente cuadrada que luce la sal cristalizada de su interior.

Salt Lake

  • Focas en Cape Cross: es una reserva natural y hay que pagar para entrar (70 dólares namibios persona), pero merece realmente la pena, entre noviembre y diciembre es la época en la que las focas dan a luz, además de ver un sinfín de focas adultas, pudimos ver un montón de crías también. Eso sí, la peste del lugar es increíble.

Asentamientos humanos

  • Henties Bay: es como un oasis en medio de la nada, hay de todo, restaurantes, gasolinera, una playa preciosa, casas, gente, vida…
  • Swakopmund: una ciudad colonial alemana, con arquitectura bávara, todo un espectáculo en África. Es el lugar de veraneo por excelencia, también el lugar en el que viven la mayoría de los pensionistas blancos de Namibia: una ciudad repleta de cafés y restaurantes, con un bonito paseo, playa, y en la que se ofertan todo tipo de actividades extremas como rutas en quad por las dunas, paracaidismo, etc.

Swakopmund

  • Walvis Bay: a unos 30 kilómetros de Swakopmund, es una ciudad construida alrededor de un superpuesto industrial. Walvis Bay marca el final de la Costa de los Esqueletos y el comienzo del Desierto del Namib. En la laguna hay miles de flamencos y algunos pelícanos.

Dune 7 Namibia

Surfear en la Costa de los Esqueletos

En esta costa se forman olas muy buenas para el surfing, pero la verdad es que no hemos visto a nadie surfear. El agua está fría, las corrientes son muy fuertes y la mayoría de los puntos son de difícil acceso, puede que esas sean las razones por las que el surf aún no se ha extendido en Namibia. La laguna de Walvis Bay es un emplazamiento ideal para practicar kite surf, y conocimos a una española que lo practica.