Shan Ethnic Group

Hsipaw y el trekking por los poblados Shan y Palaung

Hsipaw es un pueblo en las montañas de Myanmar, que atrae numerosos turistas por los trekkings que se pueden hacer en las montañas de alrededor. Pequeñas poblaciones de las etnias Shan y Palaung habitan las montañas, pero este no es el único atractivo, ya que hay monasterios, templos y aguas termales en las inmediaciones de Hsipaw.

Cómo llegar

Nosotros llegamos a Hsipaw en autobús desde Pying Oo Lwin, aunque la manera más idílica de acceder a este lugar es en tren, partiendo desde Mandalay. También hay conexiones desde Inle Lake en autobús, y desde Pying Oo Lwing en pick up taxi.

Dónde alojarse

En el Mr. Charles, sin duda alguna. Hay habitaciones dobles, triples, y comunes (6 personas), el desayuno es sobresaliente, los empleados son encantadores, y puedes comprar billetes de bus o reservar un trek en la misma recepción de la guest house.

Qué ver y hacer

Monjes Myanmar

 

 

Monjes y monjas por las calles, templos, monasterios, una colina desde la que ver el atardecer, un pequeño Bagan, poblados Shan en las inmediaciones y aguas termales entre otros. Alquilamos unas motos para movernos libremente, aunque Hsipaw no es demasiado grande, y también se puede ir a pie a la mayoría de los lugares. En los días que estuvimos en la ciudad había una feria muy importante a pocos kilómetros, y nos acercamos a ver qué había; no fue nada del otro mundo, pero tampoco estuvo mal. En general Hsipaw no nos pareció un lugar demasiado interesante, pero la principal razón de venir hasta aquí no era ver el pueblo, sino hacer el trek.

El trekking por los poblados Shan y Paulang

10615993_631233180342160_1798671261754057307_n

En teoría, se puede hacer trekking por libre, sin necesidad de pagar por un guía. Tanto en la librería Mr. Book como en la guest house Mr. Charles suelen dar indicaciones de qué caminos seguir, y algunos locales acogen trekkers por 5 dólares la noche; cena y desayuno incluidos.

De todas formas, dos semanas antes de que llegásemos nosotros a Hsipaw hubo movida entre las minorías étnicas y los militares del Gobierno. Como resultado, la zona estaba restringida a los turistas y hacía falta ir con guía a cualquiera de los treks que se adentrasen en territorio Shan o Palaung.

Elegimos el trek que queríamos hacer, pagamos 25 dólares americanos por persona, y un señor encantador llamado Onwe (de etnia Shan) nos acompañó y se encargó de todo durante los dos días que duró la caminata. Fue muy interesante conversar con él, porque nos habló sobre el conflicto interno que vive Myanmar (cosa de la que nadie habla en la ciudad por miedo a terminar entre rejas), y porqué nos habló de las bondades y las dificultades del día a día de los habitantes de este peculiar país.

  • Día 1: Ocho horas de caminata mayormente cuesta arriba, cruzando varios poblados de etnia Shan. El paisaje era lamentable; deforestación total. Habían cortado los árboles para plantar maíz, y como ya habían recogido el maíz habían quemado la paja residual para fertilizar la tierra, así que anduvimos durante horas por un páramo. En teoría estábamos rodeados de montañas, pero es verano en Myanmar, y la mezcla del calor con la humedad, el humo y la polución hace que no se pueda ver nada de nada. Lo mas destacable, sin duda, los poblados, donde pudimos ver a los locales haciendo su vida cotidiana, y donde nos dieron de comer (muy rico). El paisaje mejoró durante la última hora y media antes de llegar al poblado en el que paramos para dormir, aun se preservaba la selva. Se trataba de un poblado Palaung en el que no había gran cosa, y eso era precisamente lo que lo hacía especial. En el poblado Palaung, toda la electricidad que tenían la generaban unos paneles solares, y la almacenaban en baterías de coche, así que no había televisión ni ningún otro aparato electrónico moderno; tampoco llegaba la señal telefónica (que en Myanmar sólo está disponible en las ciudades y poblaciones mayores), ni tenían agua caliente. Fue una experiencia genial.
  • Día 2: Nos despertamos para ver el amanecer, desayunamos, y nos pusimos en marcha. La caminata transcurría cuesta abajo, pero el paisaje sólo fue bonito durante la primera hora de andadura, después, desierto otra vez. Comimos en un lugar que estaba preparado para los turistas, y vino un tuc-tuc a recogernos para devolvernos a Hsipaw.

Hsipaw Trek