tierra-enferma

La superpoblación y el sobreconsumo en imágenes

Si de algo me he dado cuenta al viajar por países en vías de desarrollo es de que el ser humano está destruyendo el planeta. No soy un hippie, ni os voy a dar el coñazo con teorías sobre el apocalipsis; de hecho, soy Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y siempre he defendido el desarrollo y el crecimiento económico, hasta que llegué a un país en vías de desarrollo que adolece de superpoblación severa: India.

Es complicado explicar con palabras las heridas que el ser humano es capaz de infligirle al planeta; no tenemos piedad con la Tierra, que a pesar de ello, sigue dándonoslo todo. ¿Cómo se puede concienciar a la humanidad de que el planeta es finito?

Basándome en el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”, os acerco un muestrario de imágenes del desastre.

Residuos tecnológicos

Vertido de residuos químicos (Imagen de Liam Young)

Vertido de residuos químicos (Imagen de Liam Young)

Escondido en un recóndito lugar de China, cerca de la frontera con Mongolia, se encuentra este tóxico lago, alimentado por nuestra sed de smartphones y demás productos electrónicos. Docenas de tuberías situadas a lo largo del lago vierten toneladas de residuos tóxicos; una pasta negra que apesta a azufre. Tim Maughan, reportero de la BBC que se acercó a la zona para verlo con sus propios ojos, lo describe como “el infierno terrenal”.

Puede que no hayas oído hablar de Baotou, pero es uno de los mayores suministradores de tierras raras del mundo. Estos elementos pueden encontrarse en la mayoría de los dispositivos modernos; desde las turbinas de los aerogeneradores hasta los coches eléctricos. China sacia el 95% de la demanda mundial de tierras raras, y se estima que la región de Baotou contiene el 70% de las reservas mundiales de dichos elementos.

Tan sólo 97.000 personas habitaban la zona en 1950, pero dada la gran demanda de mano de obra para las minas, la población a ascendido a casi 3 millones de personas. La vida es muy dura en Baotou, donde es más que normal ver a los trabajadores de la mina ebrios y vomitando por las anchas calles de la ciudad. Camiones cargados de material tóxico circulan por el centro de la ciudad, donde el hedor a sulfuro es incesante; y cuando llueve, el agua que se tragan las alcantarillas es negra como el carbón.

Contaminación polar

Fábricas en Norilsk (Fotografía de )

Fábricas en Norilsk (Fotografía de Elena Chernyshova)

En el mundo no existe ninguna ciudad con más de 100.000 habitantes más al norte que Norilsk. Además, esta ciudad rusa es posiblemente uno de los lugares más aislados del planeta, dado que no hay carreteras que la conecten con el resto del país.

La zona carecía de interés hasta que a comienzos del siglo XX una expedición de geólogos topó con depósitos ricos en níquel, cobre y cobalto. En 1936, la Unión Soviética empezó a construir un enorme complejo metalúrgico, empleando unos 500.000 presos del Gulag. Cuando la Unión Soviética colapsó, Norilsk se convirtió en el bastión de la empresa Norilsk Nickel, el mayor productor mundial de níquel y paladio, con un 17% y un 41% de la cuota de mercado respectivamente.

Edificios diseñados en la década de los 40 (Fotografía de Elena Chernyshova)

Edificios diseñados en la década de los 40 (Fotografía de Elena Chernyshova)

Gracias a su historia, Norilsk está en el Top 10 de las ciudades más contaminadas del planeta. La ciudad vierte más de 2 millones de toneladas de gases contaminantes a la atmósfera, y este desastre ecológico está dañando severamente la salud de sus habitantes, cuya esperanza de vida es 10 años inferior a la media estatal.

Aire envenenado

Autovía en New Delhi (Imagen de Prakash Singh)

Autovía en New Delhi (Imagen de Prakash Singh)

Los médicos de Delhi sólo prescriben un remedio a los pacientes con problemas respiratorios; que huyan de la ciudad. No hay otro remedio, la paupérrima calidad del aire ha persistido durante tanto tiempo que el número de personas que están ahogándose se ha disparado.

La capital de India fue declarada por la Organización Mundial de la Salud como la ciudad más contaminada del planeta; el número de partículas en suspensión (las diminutas motas que producen los vehículos y la industria como resultado de la combustión) dobla el de Pekín. No es de extrañar, ya que la superpoblación que sufren las ciudades asiáticas en general y las indias en particular es apabullante.

El número de partículas en suspensión se redujo drásticamente cuando la Corte Suprema de India ordenó la utilización obligatoria de gas natural como combustible para todo tipo de transportes públicos en 1998. De todas formas, el dramático aumento del tráfico de vehículos personales a motor ha disparado los niveles de contaminación, que parecen imparables. El número de casos de personas con problemas respiratorios ha crecido un increíble 300% en el periodo 2007-2014.

La polución empeora en invierno, cuando no llueve, y la ciudad se cubre de una niebla tóxica.

Olas de basura

Dede Surinaya cogiendo una ola en una remota bahía de Java (Foto de Zak Noyle)

Dede Surinaya cogiendo una ola en una remota bahía de Java (Foto de Zak Noyle)

La isla de Java, en Indonesia, es la isla más poblada del planeta: 140 millones de personas se agolpan en un pedazo de tierra equivalente a Andalucía y Extremadura juntas.

Indonesia es un país en vías de desarrollo, y como sucede en la gran mayoría de los países que están industrializándose de manera acelerada, las mieles del capitalismo y el consumo llegan antes que la educación. La cultura del sobreconsumo y del “usar y tirar” se están instaurando en la isla, sin que haya un sistema de recogida y tratamiento de basuras adecuado para soportar la cantidad de desechos producidos por sus habitantes.

En Java está el río más contaminado de la tierra, el río Citarum, que desemboca al mar cerca de la capital indonesia, Yakarta. En la foto se puede ver a Dede Surinaya cogiendo una ola en una remota bahía de Java, que, por remota que sea, no se ha podido librar de la basura.

Gaviota Comiento Plástico

Albatros de las Islas Midway (Fotografía de Chris Jordan)

Todavía más alucinante, esta imagen está tomada en las Islas Midway, a mitad de camino entre Estados Unidos y Japón, en medio del océano pacífico, bien lejos de los principales centros de consumo mundiales. De todas formas, las corrientes marinas transportan la basura de un lugar a otro, y es común encontrarse aves muertas por haber ingerido grandes cantidades de plástico en cualquier rincón del planeta, por muy remoto que sea.

Tierras arables

Invernaderos en Almería (Imagen de Yann Arthus Bertrand)

Invernaderos en Almería (Imagen de Yann Arthus Bertrand)

El número de humanos crece sin control. Como Protágoras decía, “el hombre es la medida de todo”, y al hablar de plagas, siempre nos referimos a insectos u otros animales, pero nunca nos miramos el ombligo: puede que seamos la suma de las diez plagas bíblicas. Muchos expertos aseguran que el mundo tiene suficientes recursos para alimentar a todos los humanos que la habitan, pero alimentar a 8.000 millones de seres humanos tiene un precio: sea en China o en Almería, hemos desahuciado y desalojado árboles y animales para alimentarnos.

El ser humano no vive sólo de lo que ingiere por la boca, necesita de lo que inhala por la nariz también, y lo estamos cortando para cosechar y sobrealimentarnos. Un paralelismo curioso este: nos falta el aliento cuando tenemos sobrepeso.

Orangutan Borneo

Un orangután que ha perdido su hábitat (Imagen sacada el 19 de noviembre de 2008)

Aun así, hay algunos casos más extremos que otros. El caso de la isla de Borneo es espectacular. El comercio industrial de la madera aumentó en la década de los 70, coincidiendo el agotamiento de los bosques peninsulares de Malasia. La deforestación se incrementó significativamente en la década de 1980, con la creación de caminos para el acceso de los colonos a áreas remotas.

La explotación forestal de Borneo en la década de 1980 y 1990 fue una de las más intensas jamás vistas en el mundo, con 60-240 metros cúbicos de madera talada por hectárea en comparación con los 23 metros cúbicos por hectárea del Amazonas: durante ese tiempo se exportó más madera de Borneo que de Sudamérica y África juntas. En Kalimantan, el 80% de las tierras bajas terminó como concesiones madereras, incluyendo prácticamente todos los bosques de manglar. Por otra parte, el monocultivo de palmera para obtener aceite de palma ha aumentado los daños a la selva original.

La Amazonia, también conocida como “Pulmón del Planeta”, está siendo devorada para introducir cultivos de soja dirigidos a la alimentación de ganado, o esto es lo que señalan los informes del Center for International Forestry Research, de la Fundación de Tendencias Económicas y Greenpeace Internacional, entre otros.

Fábricas de ganado

Ganadería

Granja industrial en Brasil (Foto de Daniel Beltrá / Greenpeace)

Imagen de la producción industrial de ganado en Brasil. Los animales reciben alimentación hormonada y aderezada con antibióticos, y el estiércol genera metano que destruye la capa de ozono.

Las granjas de alimentación animal concentrada no son la única manera de criar ganado y aves de corral. Miles de agricultores y ganaderos integran la producción de cultivos, pastos y forrajes con el ganado y las aves de corral, para equilibrar los nutrientes dentro de sus operaciones y reducir al mínimo la contaminación y el impacto fuera de la finca. Sin embargo, estos productores sostenibles deben competir con las granjas industriales.

Laderas de pobreza

Refugiados Haiti

Chabolismo en Port-au-Prince (Imagen de Google Earth)

Esta imagen aérea es de Port-au-Prince, la capital de Haití, uno de los países más pobres del mundo. Las personas con menos recursos se agolpan en las laderas que rodean la ciudad, han cortado los árboles que sujetan el terreno, y ahora están desprotegidos ante las riadas y los corrimientos de tierra.

Mexico DF

México D.F. (Fotografía de Pablo López Luz)

Lo mismo sucede en México D.F., las chabolas cubren las laderas que rodean la ciudad, destruyendo y desplazando todo tipo de hábitat natural. Los nuevos habitantes, los humanos, viven sumidos en la miseria, ya que la construcción no ha sido planificada y carecen de infraestructura básica.

“Los okupas dejan de lado su seguridad física y la salud pública de su entorno a cambio de un pedazo de tierra y algo de seguridad contra el desalojo. Ellos son los colonos pioneros, asentándose en pantanos, llanuras de inundación, laderas de volcanes, terrenos inestables, montañas de basura, vertederos químicos, y vías de tren. Tales sitios son el nicho de la pobreza en la ecología de la ciudad, y las personas muy pobres están condenadas a vivir con el desastre”, Mike Davis, sociólogo.

REFLEXIÓN

Se me ocurren mil conclusiones y mil soluciones, pero… ¿Qué tal si en vez de escribir mi reflexión escribimos una todos juntos? Dejad un comentario con vuestra reflexión u opinión sobre la materia, vuestras experiencias personales, lo que sea. Así, completamos la reflexión y buscamos soluciones entre todos.