escalando en cala ferrera

Psicobloc para principiantes en Mallorca

El psicobloc consiste en escalar paredes de hasta 20 metros sin cuerda. El truco está en que este tipo de escalada se hace sobre el agua, en ríos, embalses, en el mar… con lo cual, el agua “amortigua” la caida. Mallorca es la meca del psicobloc, fue donde nació esta modalidad deportiva y aún a día de hoy es el lugar de referencia, así que, como Ryanair nos ofrecía vuelos por 80 euros desde Santander, nos animamos y probamos suerte.

Yo empecé a hacer escalada el año que entré en la universidad, en 2009, y ya llevaba tres años escalando cuando vi este video:

Sentí esa sensación de “¡QUÉ PASOTE, YO TAMBIÉN QUIERO!”. Así que nos juntamos un grupo de 5 personas que escalábamos y compramos los billetes a Mallorca.

Una vez llegamos a Palma de Mallorca, alquilamos un coche para toda la semana y buscamos un lugar resguardado al lado de la autopista, donde pudimos dormir con nuestras tiendas de campaña: así comenzó la semana en la que solo nos duchamos una vez. No quisimos ir hasta el que iba a ser nuestro campamento porque era de noche y el siguiente día por la mañana queríamos hacer la compra y surtirnos del material de escalada “necesario” para practicar psicobloc: el magnesio líquido.

Al hacer psicobloc, como la mayoría de las veces los principiantes terminamos en el agua, es más cómodo llevar magnesio líquido que magnesio en polvo. Además, muchas veces hay que acceder hasta la base de la vía por el mar, y para los desafortunados que no tenemos ningún elemento flotante adecuado para la ocasión, la única opción es llegar a nado, con lo que se empieza la escalada con los gatos y las manos mojadas. Normalmente el entorno está medianamente “acondiconado”, con cuerdas para poder subir a alguna repisa (podéis verlo en las fotos del post), y esperar a que por lo menos las manos se sequen.

Cala Varques

P10101761

La cala Varques

El campamento de nuestros vecinos

El campamento de nuestros vecinos

Llegando al final de la vía

Llegando al final de la vía

Ya estabamos preparados y con ganas de subirnos por las paredes, así que fuimos a la Cala Varques, el lugar de psicobloc por excelencia, al oeste de la isla. No es fácil encontrar la cala, ya que al dejar la carretera hay que acertar a meterse por una estrecha “calle” sin asfaltar donde hay que aparcar el coche y que estaba a rebosar todos los días. Nos dirigimos al fondo del parking improvisado, donde hay que pasar una valla, y empezar a bajar hasta llegar a la cala.

La cala está rodeada de un bosque de coníferas en el que hay un campamento hippie: hay personas que vive allí todo el verano, y lo tienen todo perfectamente montado. Nosotros optamos por montar nuestro chiringuito unos 50 metros antes de llegar al arenal, en un claro entre los árboles. En sí, la acampada está prohibida, pero en este lugar parece que la policia hace la vista gorda.

Llevábamos con nosotros esta guía en la que están perfectamente señalados los mejores lugares para practicar psicobloc en Mallorca, y que contiene la descripción de todas las vías.

Vía en Cala Varques

Haciendo coco…

Intentamos varias vías, pero yo solo conseguí encadenar un 6a que no tenía mucha complicación, y es que las sensaciones que se viven al hacer psicobloc son totalmente distintas a las que se sienten al hacer una vía convencional con cuerda. A cada paso que das estás a mayor altura y más cansado: si te caes el porrazo es mayor, y cada vez tienes más opciones de darte un porrazo. Así que es importante “hacer coco”, e ir acostumbrándose a las sensaciones. De todas formas, la sensación de disfrute es total: la adrenalina va a tope y el entorno es difícilmente igualable.

Cuando sentía que mis brazos no podían más, me dedicaba a bucear con gafas y tuvo por la zona. Fuimos en agosto y el agua estaba muy cálida, así que se estaba más a gusto que en brazos 🙂

P1010073

Buceando en la zona de escalada

Preparándonos

Preparándonos para trepar

 

Tortugas terrestres

Tortugas terrestres en el campamento

Cala Ferrera

Un día decidimos probar otros lugares de escalada de la isla, y fuimos a la Cala Ferrera. Este punto de escalada no es tan famoso como la Cala Varques, y nos costó mucho encontrarlo. La guía decía que había que desescalar una gran pared al lado de una urbanización, pero éramos incapaces de localizar el punto de escalada en sí. Comenzamos a bajar por un acantilado en el que las piedras se soltaban cuando un chico que pasaba por allí nos dijo que había un camino mucho mejor para acceder.

Este acceso no sale en la guía, y es toda una bendición. Según la guía la desescalada comienza en una urbanización, pues bien, dentro de la urbanización, hay un pasadizo medio derruido con escaleras, que te lleva a una cueva enorme que da al mar, y desde ahí se puede nadar hasta el comienzo de las vías. Te ahorras el tener que desescalar aquel infierno o saltar ese muro hasta el mar.

La cueva de acceso y el punto de escalada

La cueva de acceso y el punto de escalada

Conclusiones

Mallorca es un lugar idílico para iniciarse en el psicobloc, nosotros nos lo pasamos genial y solo gastamos 200 euros por cabeza en toda la semana (avión, coche, gasolina, comida…). Dormir toda la semana en Cala Varques fue toda una experiencia, y la visita a Cala Ferrera nos vino genial porque nos duchamos con uno de los aspersores de la urbanización (¡sí, con jabón y todo!).

Por las noches solíamos acercarnos a Porto Cristo o Porto Colom a tomar algo, y el último día nos pasamos por Es Pontàs, una preciosa zona de psicobloc donde solo los profesionales saben manejarse.

Etiquetas: