Jordania

Visita rápida al Castillo de Shobak

Jordania tiene un montón de castillos de la época de los cruzados, así como ruinas romanas, y es que oriente próximo es una zona riquísima en cuanto a arqueología se refiere. En nuestro camino de la ciudad perdida de Petra a darnos un baño en las aguas del Mar Muerto, hicimos una parada rápida, de algo menos de dos horas, en uno de los muchos castillos que pueblan lo alto de las laderas jordanas; el elegido fue el castillo de Shobak.

Hicimos una visita rápida al Castillo de Shobak porque tampoco es uno de los puntos turísticos imprescindibles de Jordania, pero en mi opinión, ya que no tuvimos que desviarnos de nuestro camino más que dos o tres kilómetros, mereció la pena.

Construido por un rey cruzado hace casi mil años, en el 1.115 después de cristo, resistió el ataque de la armada saladina hasta que finalmente, tras 18 meses de asedio, sucumbió en el año 1.189. En el siglo XIV fue ocupado por los mamelucos, que también edificaron y remodelaron el castillo.

Los Cruzados eran militares cristianos, mayoritariamente provenientes de la Europa Occidental, que participaron en las campañas militares impulsadas por el papa contra prácticamente todos los que no eran cristianos. El nombre viene de la costumbre que tenían de coserse o pintarse una cruz en sus ropas.

Los Saladinos eran los seguidores de Salah ad Din, uno de los grandes gobernantes del mundo islámico. Comenzó la dinastía ayubí, que dominó Egipto, Siria, Palestina, Mesopotamia, Yemen, Hiyaz y Libia. Defensores a ultranza del sunismo, unificaron política y religiosamente oriente próximo al liderar la lucha contra los cristianos cruzados.

Los Mamelucos eran esclavos guerreros, que sirvieron como soldados bajo las órdenes de diversos califas abásidas. Eran mayoritariamente caucásicos, mongoloides, de origen eslavo, circasiano y túrquicos, que fueron islamizados e instruidos militarmente.

Hay entrada gratuita para estudiantes, y para el resto de visitantes cuesta 1€. Hay guías disponibles por el precio de 10 JD (dirham jordano).

El castillo de Shobak está en un estado ruinoso, mucho peor que el famoso castillo de Karak (que tampoco es que esté muy bien conservado ni reformado), de todas formas, se pueden intuir con bastante claridad varios pozos, el ábside de dos iglesias, un bautisterio, alcobas, la prisión, estancias abovedadas con arcos, una torre vigía, los baños, las catacumbas, algunas inscripciones de la época, etc. En definitiva, todo lo que un castillo de aquella época puede tener.

Lo verdaderamente fascinante es el pasadizo secreto que esconde el castillo. Este pasadizo es un túnel que va desde el castillo de Shobak hasta la base de la montaña. En el fondo hay un pozo, pero hoy en día hay una rejilla que lo tapa, y justo encima, hay una trampilla de metal que se abre con relativa facilidad, posibilitando la salida a la calle. Las 400 escaleras que nos guiaron por este empinado túnel están llenas de arena y polvo, hay tanto sedimento depositado que en algunos tramos parece más un sumidero, una rampa que lleva al abismo. Nosotros utilizamos la linterna de nuestros teléfonos móviles, pero lo ideal sería tener un frontal.

¿Te ha gustado?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizando este sitio, aceptas las cookies. Sentimos las molestias. Más información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Cerrar